Rosa, Trini y Helena llevan varias semanas haciendo casas de madera. Las tres comparten piso en el barrio de San Lorenzo, una vivienda de apoyo a la incorporación sociolaboral (VAIS) gestionada por Patim, y han decidido sumarse a la exposición colectiva «Una ciudat lliure de violència mascllista» que organiza el Ayuntamiento de Castelló. Entre las más de 1.000 casas de madera que forman esta ciudad en miniatura, ellas saben reconocer las que han decorado. Llevan su sello. En total 30 entidades de Castelló respaldan la iniciativa del Servicio de Igualdad de Oportunidades (SIO) que se puede visitar en el Passadís de les Arts el 25 de noviembre.

Patim hace más de doce años que incorporó talleres de masculinidades en sus programas de tratamiento, tanto en el centro de día como en la comunidad terapéutica los Granados. Y cuenta con dos recursos específicos para mujeres con adicciones que, en muchos casos también han sido víctimas de violencia de género. La VAIS está pensada para mujeres que ya han pasado por un proceso de deshabituación en un centro de adicciones y mantienen el seguimiento terapéutico con su Unidad de Conductas Adictivas (UCA) de referencia. Tiene capacidad para seis personas y en la actualidad Rosa, Trini y Helena viven allí de manera autónoma, con la supervisión periódica de dos técnicas de Patim que las orientan en su proceso de inserción personal, en el que se contemplan fundamentalmente aspectos sociales y laborales. El centro de día y el Agencia de Colocación de Patim refuerzan sus competencias durante los tres meses que pueden estar en este piso, con la posibilidad de ampliar hasta seis su estancia. La Vivienda de Apoyo al tratamiento es el otro recurso de la entidad dirigido de forma específica a mujeres y se sitúa en una fase previa en la intervención terapéutica.

«Somos conscientes que existe una masculinización de los recursos asistenciales y de la importancia de reforzar la educación en igualdad si queremos romper los estereotipos y estigmas que arrastramos, porque la inclusión plena y efectiva empieza a través de pequeños cambios personales, compromisos individuales por la igualdad que impulsan la sociedad, como suma de nuestros intereses, deseos y razones, en la dirección que deseamos», recuerda el presidente de Patim, Francisco López y Segarra. «Podemos decidir cómo queremos que sea nuestra casa, decorarla a nuestro gusto por dentro y por fuera, y si somos capaces de sumar más esfuerzos construir una ciudad que nos represente, las cosas están cambiando pero todavía encontramos muchas resistencias, así que tenemos que feminizar la masculinidad tradicional», añade.

La exposición en la que han colaborado Patim se puede visitar en el Paseo Ribalta durante toda la jornada. A las 11.30 horas está prevista la lectura del manifiesto del 25-N y a las 12 horas se llevará a cabo el minuto de silencio en recuerdo a las víctimas de la violencia machista. En la fachada de la antigua sede social de Patim se ha desplegado un cartel para reivindicar el fin de la violencia machista.